miércoles, julio 25

¿Cómo comer chocolate y evitar un atracón?

Para los siguientes consejos utilizaremos el ejemplo del chocolate, ya que es un alimento muy adictivo y con el que mucha gente a dieta tiene problemas. Sin embargo, los consejos que vamos a explicar sirven para cualquiera de esos alimentos favoritos que han sido eliminados de nuestra dieta, que aparecen en nuestro pensamiento obsesionándonos y que pueden llevarnos a perder el control.
El problema con estos alimentos es que, una vez que empezamos a comerlos, nos resulta difícil parar. Si lo pensamos con calma, realmente no estamos disfrutándolos. Los comemos con ansia, pensando en el siguiente bocado mientras aún estamos masticando el anterior. Realmente sólo disfrutamos el primer cacho. Los demás ya no están resultando placenteros a nuestro paladar, se convierten en un simple comer por comer, totalmente fuera de control. Estos atracones no ayudarán a nuestra autoestima ni, desde luego, al éxito de nuestra dieta.

Hay estudios científicos que demuestran que las personas obesas sienten una gran activación en su sistema nervioso al pensar en comer pero que, una vez están comiendo, no reciben el mismo placer por hacerlo que las personas sin problemas de obesidad. Eso sucede porque las personas obesas han olvidado cómo disfrutar de la comida degustándola y poniendo en ella toda su atención. Para compensar esta falta de placer, comen hasta hartarse.

Sin embargo, hay mucha gente que puede comer chocolate y otras golosinas sin perder el control. Comen de manera moderada, degustando el trozo que realmente les apetece, sin que tenga repercusiones en su seguridad en sí mismos ni en su dieta. Eso es lo que debemos conseguir. Resultará mucho más satisfactorio (y a la larga más fácil) que eliminar por completo y para siempre esos alimentos de nuestra dieta. Para conseguirlo hay que seguir las siguientes pautas:
  • Controlar la cantidad de chocolate que tenemos en casa: Es preferible comprar en poca cantidad y no tenerlo a la vista. Si tenemos poco, no podremos darnos un atracón y al estar alejado, tendremos que ir a por él conscientemente y sabiendo lo que hacemos y por qué.
  • Sé consciente de que el chocolate es un capricho: No es algo que debas comer todos los días ni en grandes cantidades. Para hacerte aún más consciente de ello, prueba a comprar chocolate o bombones caros y de gran calidad.
  • Practica a comer chocolate de manera consciente: Cuando vayas a permitirte comer un pedazo de chocolate, pon todos tus sentidos en lo que estás haciendo. Observa la forma y el color del envoltorio, su forma y peso… Nota el sonido que hace al romper el envoltorio, fíjate en su aroma y concéntrate en las sensaciones que te trae a la mente… Date tiempo para pensar si realmente deberías comértelo y reflexiona sobre ello. Intenta alejar toda sensación de culpa y ansiedad y simplemente disfruta de ese momento que has decidido permitirte. Cuando lo tengas en la boca, nota el sabor, la textura, la manera de fundirse…
  • Si practicamos lo suficiente, aprenderemos a apreciar realmente ese pequeño capricho que podemos permitirnos de vez en cuando. Al estar poniendo todos nuestros sentidos en este gesto, recibiremos una gratificación mayor que comiendo sin sentido y casi sin darnos cuenta. Además, permitirnos comer chocolate de esta manera evita las sensaciones de culpa y potencia nuestro autocontrol. Cuanto más practiquemos, más fácil nos será controlarnos y no desear más y aprenderemos a focalizar nuestra atención y disfrutar realmente de lo que estamos haciendo.