jueves, septiembre 5

Deja de intentar lo que has intentado toda una vida

Cuando decidimos ponernos nuevamente a realizar una dieta, con el objetivo de quitarnos esos kilillos con los que llevamos luchando casi media vida, en la mayoría de las veces no tenemos en cuenta, de que no se trata de buscar una dieta e intentar seguir sus indicaciones, sino que hay que hacer un análisis más detallado de otras razones que están haciendo que añada un nuevo intento a todos los esfuerzos realizados hasta el momentos.

Uno de los grandes errores es volver a intentarlo de la misma o parecida forma, con la que miles de veces lo hemos intentado, y hemos fracasado.  

 
Siéntate un momento, piensa si realmente quieres bajar de peso, ¿quieres dejar atrás la lucha continua con la comida y quieres comenzar a tener una relación sana?. Esta opción está en tus manos, pero también está la de seguir tal cual, pero aceptándote y no luchando continuamente contra lo que somos y nos gustaría ser, por ello debes decirte y elegir entre: ¿Quiero seguir como estoy, quererme, aceptarme, ser feliz y no luchar para ser de otra forma?. O ¿quiero cuidarme, aprender a comer de forma sana, y quitarme esos kilillos con los que no me siento a gusto?.
 

Si has tomado la decisión y quieres comenzar, escribe una carta de despedida a ese “yo” tuyo del que te quieres deshacer, hazla con cariño, lleva muchos años contigo, pero déjale claro que no quieres continuar el camino a su lado.

Una vez despedido, ponte manos a la obra y comienza YA, no esperes al lunes, ni a primero de mes, ni de año, ni después del verano, comienza ahora, nunca habrá mejor momento que este instante.  

 
Algunas pautas que te pueden ayudar:  

1ª Auto-observación

- Realiza una observación escrita y precisa de tu alimentación. Una fiel descripción te permitirá evaluar tus hábitos alimenticios y modificar seguidamente tu comportamiento. 

2ª Establecer un plan alimentario

- Realiza un plan alimentarío fácil de llevar.

- Inicia una actividad física adecuada a tu forma de vida.
 

3ª Aprender a tomar las medidas apropiadas

- Descubre las circunstancias en las que se originan las crisis alimenticias.

-  Inventa las estrategias que te permitirán prevenirlas.
 

4ª Cambiar la manera de pensar

- Toma conciencia de la reacción automática e inconsciente de tus pensamientos.

- Reemplázalos por pensamientos más racionales y funcionales.
 

5ª Conclusión

- Mantén lo adquirido, con un seguimiento de lo aprendido, hasta que los nuevos hábitos más saludables reemplacen por completo a los anteriores.

- Establece medidas de prevención.
 

El éxito dependerá esencialmente de tu determinación y compromiso con la consecución de tus objetivos.


domingo, junio 30

La Técnica del autobus para controlar las tentaciones


Si alguien te diese una bolsa con chocolates para que la llevases permanentemente durante cinco días, ¿resistirías la tentación de comerte algunos? Este fue el desafío que le plantearon a 135 personas en un estudio cuyo objetivo era comparar la eficacia de algunas técnicas para combatir las tentaciones.
 
Lo interesante fue que los investigadores entrenaron a 45 de estas personas con una técnica en la cual le decían que imaginasen que eran los conductores de un autobús y que todos los pensamientos sobre los chocolates eran pasajeros. Cada cual debía elegir la mejor manera para controlar estos pensamientos/pasajeros.
 
Otro grupo fue instruido para que viese sus pensamientos como si fuesen olas de chocolate y, en vez de sumergirse en ellas, debían montarlas cual si fueran surfistas. Finalmente, el tercer grupo aprendió una técnica de relajación.
 
Obviamente, todos los participantes debían evitar comerse los chocolates y también se les pidió que llevasen un diario para que anotasen cuando se dejaban vencer por la tentación.
 
Después de cinco días los resultados no dieron lugar a dudas: la técnica del autobús fue la más eficaz para vencer la tentación. Estas personas fueron las que menos chocolates comieron, exactamente, solo el 27% de ellas sucumbieron a la tentación mientras que el 45% de las demás se comieron los chocolates.
 
¿Por qué esta técnica fue tan eficaz?
 
En primer lugar, debes saber que esta técnica forma parte de lo que se denomina “defusión cognitiva”, que no es más que reducir las funciones de nuestros pensamientos alterando el contexto en el que estos ocurren. Al desligar a la persona de sus pensamientos, se logra que estos sean percibidos como menos creíbles y, como resultado, incidirán menos sobre sus decisiones.
 
Es decir, esta técnica implica que nos distanciemos de nuestros pensamientos, que nos alejemos desde el punto de vista racional y emocional. De esta forma, no los vemos como ideas peligrosas sino como simples hechos que debemos controlar utilizando las estrategias más eficaces. Básicamente, de una manera divertida, las técnicas de defusión cognitiva nos obligan a detenernos, dar un paso atrás, observar objetivamente la situación y tomar las riendas.
 
Por tanto, la próxima vez que tengas que resistir una tentación, imagina que eres el conductor de un autobús y tus pensamientos son pasajeros. ¿Cómo los controlarías?
 
 
Fuente:
Jenkins, K. & Tapper, K. (2013) Resisting chocolate temptation using a brief mindfulness strategy. British Journal of Health Psychology.

viernes, junio 28

Ni superalimentos ni dietas milagro

La necesidad de creer que hay una solución fácil a los problemas de no llevar un régimen saludable es, junto a intereses comerciales, el origen de muchos de los mitos creados en torno a la nutrición 
En una época en la que hemos vuelto a la idea hipocrática de que todo alimento es a la vez una medicina y buscamos aquellos que nos ayuden a vivir más tiempo y mejor, es fácil atribuir cualidades ‘fabulosas’ a muchos de ellos, pero ni existen los superalimentos ni las dietas milagro.

«Cada vez comemos peor, por eso hay esta tendencia a creer que con un comodín queda todo solucionado. Es una salida cómoda. Pero los superalimentos no pueden suplir ni la dieta equilibrada ni la actividad física. Además es muy peligroso creer en ellos porque se descuidan entonces una serie de hábitos saludables más aburridos pero más efectivos, como por ejemplo tomar sobre todo frutas y verduras, no fumar… »
 

El porqué del efecto yo-yo  

Justo son esos milagros dietéticos los que originan los mitos más peligrosos para la salud, tal y como indica Raquel Bernacer, directora de Innovación Alimentaria de Unilever España. Y de entre ellos destacan las llamadas ‘dietas yo-yo’, que no solo repercuten negativamente en nuestro organismo, sino que además nos hacen creer que ciertos grupos de alimentos engordan y nos obligan a retirarlos de nuestro régimen, provocando que este ya no sea equilibrado.  

«La gente confía y sigue dietas como la Dukan o la Atkins, por poner dos ejemplos, porque en el fondo nadie quiere cambiar su estilo de vida. Se prefieren atajos. Pero de igual modo que comer con prisas no suele traer nada bueno adelgazar de esta manera tampoco», afirma el autor del libro.

 Dicen los expertos que lo que se ha engordado en tres años no se puede quitar en 15 días y que para adelgazar –que no perder peso– saludablemente se tendría que bajar lo engordado en el mismo tiempo que nos llevó coger esos kilos.
 

De hecho, el 90% de los seguidores de estos métodos rápidos de adelgazamiento al finalizarlos cogen más peso del que tenían al comenzarlos. Y las personas que llevan a sus espaldas varios regímenes de este tipo cada vez les cuesta menos ganar kilos y más perderlos.  

«Cuando dejas de comer, tu organismo no sabe si tú has dejado de hacerlo voluntariamente o si estás teniendo dificultades para conseguir alimento. Por eso al finalizar una dieta y comer de nuevo con normalidad el organismo reacciona activando sus depósitos de grasas para ahorrar y optimizar la supervivencia, en previsión de que te vuelvas a enfrentar a otro episodio de esas características», explica.  

Y es que lo que se come debe estar en consonancia con lo que se gasta, por eso no sirve fijar unas calorías iguales para todo el mundo y no hay que obsesionarse con fórmulas encorsetadas.  

Con todo, la industria es tan poderosa que es imposible no dejarse embaucar por estas promesas u otras como las de los quemagrasas, pero ni existen los alimentos de este tipo, ni está demostrado que la L-carnitina como suplemento alimenticio sirva para eliminar kilos ni las cremas reductoras pueden reducir cuatro centímetros de tripa en 40minutos: para ser verdad debería aumentar la temperatura corporal en varios cientos de grados y eso fundiría a la persona, según un modelo matemático desarrollado por el catedrático de Fisiología de la Universidad de Extremadura José Enrique Campillo. 

Sin base científica  

Aunque casi todos los mitos si nos paramos a pensar en ellos son absurdos, los hay de tal nivel que sorprende que tengan tantos seguidores. Sin ser tan descabellado como la dieta de los berberechos y el bíter (hay que estar tres días a base de ese molusco y esa bebida) destaca uno que muchos habrán escuchado desde pequeños en sus casas: la miga del pan engorda más que la corteza.  

«Pero es justo al contrario, ya que aunque ambas tienen lamisma composición, y por lo tanto las mismas calorías, la segunda tiene más agua y aire. Por eso, a igual peso la corteza engordará más por tener más calorías al haber perdido el agua en el proceso de tostado», matiza Bernacer.  

El problema es que muchos de estos mitos son fruto de la búsqueda de un «culpable barato» que nos exima de nuestra responsabilidad en el estilo de vida que llevamos, así el ‘eje del mal’ lo forman, injustamente, la leche, los huevos, la sal, el azúcar y, sobre todo, las grasas. Pero en su justa medida todos son necesarios para que nuestro cuerpo funcione bien.
 
«A las grasas muchas veces se las pinta como las malas de la película y sin embargo son indispensables, pero esto sucede porque es cierto que hay un exceso de grasas saturadas debido a que nos estamos alejando de la Dieta Mediterránea y nos estamos quedando con los hábitos de los antiguos bárbaros », señala el autor de ‘Comer o no comer’.

……….

 

 

Fuente: http://www.elcorreo.com/salud/vida-sana/20130618/mitos-alimentacion-verdad-nutricion-201306141953-rc.html

domingo, mayo 5

Cómo controlar la mente para adelgazar

¿Distinguimos entre hambre y apetito? ¿Qué pasa cuando estamos llenos y seguimos comiendo? El apetito es más un deseo de consumir un determinado alimento ¿Nos dejamos llevar por él?

¿Hambre o apetito? ¿Para qué sirve la comida? La respuesta más rápida y sencilla sería decir para nutrirnos, pero ¿es esta su única función? Mediante la comida nos socializamos con otras personas, sentimos placer…determinadas sensaciones que hacen que llevarnos ese bocado a la boca sea todo un deleite.

¿Podemos distinguir entre hambre y apetito? Aunque sean palabras utilizadas por muchas personas como sinónimos no lo son. El hambre es la sensación de necesidad de alimento. En cambio, el apetito podríamos definirlo como el deseo de comer un determinado alimento.

El mecanismo del hambre es un complicado proceso donde se ponen en marcha diferentes sustancias químicas que regulan dicha sensación. Pero ¿qué pasa aún cuando por ejemplo, estamos llenos y comemos? ¿Es realmente hambre lo que sentimos? O ¿Nos dejamos llevar simplemente por las sensaciones?

Cuando comemos algo que nos gusta se liberan unas sustancias que activan determinadas zonas del cerebro relacionadas con el placer. Se crea entonces la memoria sensorial. Así pues, cada vez que sintamos, por ejemplo, un determinado olor, el cerebro activará esta sensación placentera despertándonos las ganas de comer.

La química del cuerpo y los factores ambientales juntos influyen no sólo en cuándo sentimos hambre sino también lo hacen en qué tipos de alimentos tenemos ganas de comer para obtener la sensación de placer. Así pues, podemos decir que la comida se ha ido poco a poco relacionando de una forma inconsciente con otras experiencias que estimulan sensaciones de diversión, celebración, placer…a diferencia del simple hecho de nutrir nuestro organismo. No debemos olvidarnos que somos también seres que funcionamos por hábitos.

Un sencillo ejemplo. ¿Cuántas veces no se nos ha despertado el hambre con el simple hecho de mirar el reloj? Podemos estar tan tranquilos haciendo una actividad sin presentar hambre pero, de repente, el reloj nos indica que es hora de comer! O bien el comer delante de la televisión con un determinado programa, o cuando estamos aburridos, o visitar la nevera cada vez que visitamos la cocina… A todas estas situaciones estamos expuestos cada día y son las que pueden hacernos ganar algún que otro kilito de más.

Con ayuda profesional se puede aprender a diferenciar estas situaciones que nos hacen comer sin hambre, ya sea por emociones o rutinas. A través del aprendizaje de herramientas para mantener una alimentación sana, equilibrada, variada y atractiva sin carencias nutricionales.

 






 

domingo, abril 21

“Sobredosis de azúcar”


El 80% del azúcar que consumimos está oculto en los alimentos cotidianos, como los “saludables” cereales de desayuno, yogures, refrescos o comidas preparadas. Según los expertos el consumo de azúcar se puede convertir en una adicción. Para algunos médicos, el azúcar es tan peligroso como los cigarrillos, y la causa principal de una serie de enfermedades graves, como la obesidad infantil, la diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión y muchos cánceres comunes. Sin embargo el lobby del azúcar niega cualquier relación entre azúcar y enfermedades.

Antes se ponía azúcar en el té, en el café o en los pasteles. Pero después de la guerra la industria se dio cuenta que podía fabricar dulces para comer entre horas. Al hacer las pruebas de sabor, los fabricantes se dieron cuenta de que a la gente le gustaban las cosas dulces. Con la mezcla de materia grasa y azúcar encontraron el producto ideal. Hoy en día todo tiene azúcar. En cantidades industriales. En Francia se consume millón y medio de toneladas de azúcar al año, más de la mitad en productos procesados. Y no sólo en productos dulces. En alimentos preparados, en todo tipo de refrescos. Así es como la industria nos ha hecho adictos poco a poco.

Se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad

En 1990 Un informe encomendado por la Organización Mundial de la Salud concluye que se podía dejar de añadir azúcar a los alimentos. En el 2003 otro informe para la OMS refuerza la teoría anterior y establece una relación directa entre la obesidad y el consumo de azúcar. Según el informe, se calcula que cada lata o vaso adicional de refresco que se toma al día aumenta en un 60% el riesgo de obesidad. Estas conclusiones no sentaron nada bien a los fabricantes de refrescos. El entonces Ministro de Sanidad estadounidense fue a la OMS a decir que el informe no decía más que disparates, que ni la Coca-cola, ni los refrescos y ni el azúcar eran responsables de ningún problema relacionado con la salud.

La primera industria del mundo es la comida, el sector agroalimentario. Es un lobby ultra-poderoso. Y si te enfrentas a ellos puedes tener problemas. Sólo en Francia, la alimentación es la primera industria del país. Un peso pesado de la economía. Francia es el primer productor de azúcar en Europa. En los últimos años la industria azucarera ha estado a la ofensiva y ha minimizado los efectos del azúcar.


La obesidad mata a tantas personas como el tabaco
 La obesidad mata a 400.000 personas al año en Estados Unidos y está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país. La Noche Temática aborda la 'epidemia' de obesidad en la sociedad norteamericana y la lucha por combatirla a través de dos documentales.

“Estados Unidos contra la obesidad”

En el país de la hamburguesa los niños están cada vez más gordos, los obesos mueren cada vez más jóvenes y el sobrepeso se ha convertido incluso en la primera razón de expulsión del ejército. Pero la guerra contra la obesidad ya ha comenzado. Los políticos tratan de hacer cumplir las leyes que prohíben incluir juguetes en la comida rápida para niños, o crean aceras para animar a la gente a caminar. Los campamentos de vacaciones para perder peso aumentan su popularidad entre los jóvenes obesos. Sin embargo, también están los que glorifican la obesidad, aclamando que “lo grande es bonito”.

Estados Unidos se ha dado cuenta de que está gravemente enfermo. La obesidad está a punto de convertirse en la primera causa de mortalidad del país, ya que hoy en día mata a tantas personas como el tabaco. Cada día 1.100 personas mueren en Estados Unidos a causa de enfermedades relacionadas con la obesidad. 


domingo, abril 7

Plantéate tu última operación bikini




Ya estamos en primavera y pronto llegará el buen tiempo, lo que significa dejar el abrigo en el armario, y también en muchos casos, querer perder unos kilos. Por eso, para algunos ya ha empezado la operación bikini o están planteándose empezarla, así que buscarán dietas y consejos para bajar de peso, y si es de forma rápida y sin esfuerzo mejor. Pero cuidado, que seguro que habéis oído o habéis comprobado, que perder peso en poco tiempo suele tener un efecto rebote, así que es una solución temporal que a medio plazo nos puede hacer sentir peor, con la sensación de fracaso, e incluso con algún kilo de más. Además, adelgazar demasiado rápido o seguir una dieta incorrecta puede traernos problemas afectando a nuestras defensas, produciendo anemia, o haciendo que aparezcan problemas digestivos, entre otros.
 
Es conveniente que la pérdida de peso no se reduzca a hacer un régimen de urgencia, por una cuestión estética, sino que se convierta en un tema de salud, y para ello se han de valorar diferentes factores que pueden estar influyendo en nuestra alimentación y nuestro estilo de vida, incluidos los psicológicos. Y es que en muchas ocasiones, el mayor obstáculo para adelgazar, somos nosotros mismos, aunque nos resulte más fácil culpar a la constitución de nuestra familia, a nuestro propio metabolismo o  al que se inventó la maldita dieta que a no nos funciona…. Primero, es necesario decidir si realmente queremos perder peso y marcarnos unos objetivos realistas, en kilos y tiempo. Cuando creemos que además de la parte estética, que no deja de ser una imposición social, es también algo positivo para mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud, aumenta nuestra motivación, y entonces será el momento de reconocer todo lo que hacemos y lo que podemos cambiar para conseguir nuestro objetivo. En ese punto, toca asumir la responsabilidad y comprometerse, buscando la ayuda necesaria, sin caer en la trampa de promesas milagrosas. 

Hay 3 herramientas que son clave para el éxito y se han de tener en cuenta: alimentación, ejercicio físico y equilibrio psicológico y emocional. El tercero, aunque es el que menos se tiene en cuenta, es muy importante porque el estado anímico influye en la alimentación, y es una de las razones por la que no todas las dietas funcionan a todas las personas.
 

1. Alimentación: Cada vez hay más dietas pero es imprescindible saber que nos conviene comer según nuestra edad y nuestras necesidades, y también como hemos de comer.
 

2. Ejercicio físico: hace que quememos calorías y ayuda a hacer frente a la ansiedad. Si nos da pereza, buscar un compañero con quien compartir la actividad física y los progresos, puede hacer que nos parezca más ameno y nos ayudará a vencer la pereza.
 

3. Equilibrio psicológico y emocional: es beneficioso darse cuenta de los factores psicológicos que influyen en tener sobrepeso, o tendencia a engordar, y en poder perder peso. Será conveniente: 

            •Analizar para qué se quiere bajar de peso y reforzar la voluntad, ganando seguridad en uno mismo. Sentirse presionado a tener una silueta de modelo, puede generarnos preguntas respecto a como nos valoran los demás, y como nos valoramos nosotros mismos. Según los sentimientos que estas preguntas nos despierten, el cuerpo puede reaccionar favoreciendo pequeños o grandes sabotajes. Y aunque nos obligemos a actuar de manera condicionada y mecánica, sin una convicción clara, acabaremos poniéndonos a la defensiva con bastante probabilidad, y nos será más difícil cumplir nuestro objetivo.

            • Además, la educación sobre alimentación que hemos recibido desde pequeños influye en lo que comemos. Podemos tener hábitos y actitudes poco saludables que tendrán que cambiarse para perder peso. Pero pueden estar tan arraigados que generen algunas dificultades y pueden poner en peligro la dieta. Para impedirlo, es necesario descubrir y manejar lo que pueda ser un obstáculo, y vencer las limitaciones a la hora de conseguir resultados.

            • Por eso, otro punto importante es mejorar la expresión emocional para que la comida no sea una vía de escape a determinadas situaciones o problemas. Según como nos sentimos, nos apetecen determinados alimentos, y a veces comemos sin hambre, por ansiedad. Ésta puede aumentar si hacemos dieta y esperamos resultados, pero comer por ansiedad invita a buscar alimentos calóricos, de forma rápida, lo que será un problema durante el proceso, o después, haciendo que recuperemos peso. Se pueden aprender técnicas de relajación y otros recursos para manejar las emociones e impedir que nos conduzcan a la nevera.

            • También será necesario mantener a raya las obsesiones, ya que el organismo nos pedirá que comamos, y en especial todo aquello que se sale de la dieta si considera que se ha bajado en exceso el nivel de energía y calorías que recibe. El cuerpo no entiende de modas, pero sabe que para sobrevivir necesitamos energía, y por lo tanto, comer, así que nos mandará mensajes en forma de pensamientos o sueños sobre comida, y aumentará la intensidad si ve que no le hacemos caso.

             • Y por último también es importante pensar en uno mismo, cuidarse y valorarse, organizando el tiempo y la alimentación de forma correcta, buscar soluciones flexibles a los problemas y aceptando los límites de aquello que no podamos hacer, porque no siempre los resultados son exactamente los que queríamos, pero de todo podemos aprender. 

Si tú ya has tomado la decisión, ahora es el mejor momento para empezar, pero si lo vas dejando, es que no estás suficientemente convencido, por miedo a pasarlo mal, por miedo a no conseguirlo,… Quizás no lo necesitas! No te dejes llevar por lo que digan los demás, escúchate a ti mismo y podrás decidir. Pero si te decides y empiezas persevera. Marca en un calendario si has hecho ejercicio y los progresos que vas consiguiendo, y recuerda siempre, que pedir ayuda puede marcar la diferencia entre intentarlo y conseguirlo.
 

 

 

Fuente: http://naturalmentepsicologia.wordpress.com/tag/operacion-bikini/

sábado, marzo 16

La comida basura y sus consecuencias

Hoy en día, las comidas rápidas se han transformado en una salida obligada para mucha gente. Urgencia de tiempos y trabajo,  parecen ser más fuertes que el deseo de contribuir, mediante la alimentación, a nuestra salud.
 
Pizzas, hamburguesas, patatas fritas, bollería, o cualquier otra de estas tantas propuestas que podemos obtener en el mundo del “delivery” gastronómico, transformaron en los últimos años a la alimentación en un hábito rápido y de simple solución. Aunque no tan bueno para la salud. 
 
Por falta de tiempo, comodidad o desgano, cada día son más las personas que eligen, incluso varias veces a la semana, comer esta clase de alimentos, más conocidos como comida “basura”.  

Esta alimentación se caracteriza por un contenido excesivo de calorías, grasas y sal. Es muy común entre los jóvenes, personas que viven solas o parejas en las que ambos trabajan muchas horas al día.  


Ventajas y desventajas: 


Por lo general tienen buen sabor, son baratas, se pueden comer en pocos minutos, no hay que lavar platos y es posible ingerirlas en cualquier lugar y hasta de pie.  

Si este tipo de comidas se transforma en un hábito, las consecuencias inmediatas pueden ser: exceso de peso, colesterol elevado, aumento de la presión arterial, diabetes o enfermedades cardiovasculares.
 
La incidencia de estos alimentos sobre el estado de nutrición y la salud varía si la ingesta es en forma esporádica o continua. Tanto para niños como para adultos, no es lo mismo si se consume comida “basura” una vez a la semana que todos los días.

viernes, febrero 15

LAS EMOCIONES SON EL PRINCIPAL OBSTÁCULO PARA LA PERDIDA DE PESO


Según un estudio, las emociones son el principal obstáculo para la pérdida de peso
En general, conseguir un mayor autocontrol sobre las conductas y las emociones relacionadas con la alimentación, fue la clave para lograr con más probabilidad el objetivo propuesto. 

Según la encuesta, el 92% opina que en muchos casos, cuando hay un aumento de peso, también subyace algún problema emocional. Además, los resultados del estudio muestran que la mayoría de los psicólogos (más del 70%) identifica la terapia cognitiva (identificar y abordar los pensamientos y emociones negativas que conducen a comportamientos no saludables), la solución de problemas y el mindfulness, como las mejores estrategias para hacer frente al objetivo de perder peso. Otras estrategias que proponen para perder peso y no recuperarlo son intervenciones motivacionales, establecimiento de objetivos adecuados y realizar registros de comportamiento 

Los resultados de este estudio muestran el papel tan importante que tienen las emociones en la pérdida de peso, por lo que se deriva que cualquier programa de adelgazamiento debe integrar la alimentación saludable, el ejercicio físico y la intervención psicológica con estrategias para regular las emociones.  

Los resultados completos de este estudio se publicarán en la edición de febrero de 2013 de Consumer Reports Magazine® y en su versión online.
 

Fuente: http://www.infocop.es/view_article.asp?id=4397&cat=47